Según los resultados del artículo The spread of true and false news on line, en el que se analizaron las publicaciones en Twitter de 3 millones de personas entre 2006 y 2017, las noticias falsas se propagan en las redes con más rapidez y tienen mayor alcance que las verdaderas.
Lo sorprendente del estudio fueron las causas por las que los tuits con información verdadera tardan seis veces más en llegar a 1500 personas que los que contienen información falsa. Es más, estos últimos tienen un 70% más de probabilidades de ser retuiteados que los verdaderos y, en concreto, los de tema político son los más virales, con 45 000 cascadas, seguidos de leyendas urbanas, negocios, terrorismo, ciencia, entretenimiento y desastres. Un ejemplo: el número total de rumores falsos alcanzó su punto álgido a finales de 2013 y 2015 y, en la últimas elecciones presidenciales de EEUU, en 2016.

- Fuente: – Vosoughi S., Roy D. Aral S., (2018). The spread of true and false news on line. Science 359, 1146-1151.
Podemos pensar que la falsedad viaja a mayor velocidad porque quien difunde sigue a más personas, tiene más seguidores o tuitea más a menudo, pero el estudio demostró que quien difunde noticias falsas tiene menos seguidores, es menos activo en Twitter y está en la red social menos tiempo. Entonces, ¿cuáles son las causas?
Los autores buscaron las explicaciones en aspectos relacionados con la teoría de la información y la teoría bayesiana de toma de decisiones. Encontraron que la novedad de cualquier noticia nos llama la atención, puede influirnos a la hora de tomar decisiones y fomenta el intercambio de información. Las noticias con contenido falso resultan más novedosas que las verdaderas. Lo novedoso no solo es más sorprendente, sino que también se considera más valioso, tanto desde un punto de vista informativo como social, ya que la persona llama la atención a otras por ser poseedor de una información única. En la investigación, la novedad fue evaluada en rumores falsos y verdaderos difundidos por 5000 usuarios. Se extrajeron 25 000 tuits a los que estuvieron expuestos durante 60 días antes de que tomaran la decisión de retuitear un rumor; y los autores calcularon la distancia entre los tuits de rumores y todos los tuits anteriores a los que los usuarios estuvieron expuestos antes de retuitear los rumores. La conclusión fue que la falsedad era significativamente más novedosa que la verdad. Igualmente, las emociones expresadas en respuesta a las falsedades pueden iluminar factores adicionales, más allá de la novedad, que inspiran a las personas a compartir noticias falsas.
Asimismo, los autores del estudio evaluaron otras causas como la percepción del contenido emocional de las respuestas ante rumores falsos y verdaderos. Para ello, siguieron la clasificación de las emociones básicas (ira, miedo, anticipación, confianza, sorpresa, tristeza, alegría y disgusto) y utilizaron, por un lado, la lista de léxico del National Council Canadá (NRC) que contiene 140 000 palabras en inglés asociadas a estas emociones, y, por otro, 32 000 hashtags y sus asociaciones con las mismas emociones. Encontraron que la falsedad provoca mayor sorpresa, por lo que corrobora la variable de la novedad, mientras que la verdad incita anticipación, confianza, tristeza y alegría.
De acuerdo con la encuesta realizada por el Centro de Investigación Pew, la mayoría de los adultos estadounidenses (62%) recibe noticias en las redes sociales y el 18% lo hace a menudo, lo que demuestra que para acceder a la información y las noticias se utilizan, cada vez más, dichas redes. Sin embargo, se sabe poco sobre su contribución a la difusión de la falsedad en línea.
Aunque muchos conocemos el funcionamiento de Twitter, recordamos que, entre sus funciones, un usuario puede hacer una afirmación sobre un tema en un tuit acompañándolo de una imagen y/o de un enlace. Otros pueden propagarlo a partir de un retuit. Estas difusiones son denominadas cascadas. Este estudio analizó 126 000 cascadas de rumores difundidas por 3 millones de personas entre 2006 y 2017. Las muestras fueron tomadas por seis organizaciones de verificación de datos independientes como Snopes, Politifact o Factcheck.
En este sentido, las noticias políticas falsas se propagaron más rápido, alcanzando a más de 20 000 personas y casi triplicando la velocidad a la que lo hicieron los demás tipos de noticias, que llegaron a 10 000 usuarios. Esto demostró que las noticias sobre política, leyendas urbanas y ciencia se difundieron a la mayoría de las personas, mientras que, las de política y leyendas urbanas se difundieron rápidamente y fueron más virales.

Asimismo, los autores del artículo analizaron la difusión de la información con las cuentas que identificaron como bots y observaron que realizan la difusión de noticias, tanto falsas como verdaderas, prácticamente al mismo ritmo, por lo que, concluyen, las noticias falsas se extienden más rápido porque los humanos tienen más probabilidades de difundirlas.
Para saber más:
- Vosoughi S., Roy D. Aral S., (2018). The spread of true and false news on line. Science 359, 1146-1151.
- Gottfried, E. Shearer, “News use across social media platforms,” Pew Research Center, 26 May 2016; http://www.journalism.org/2016/05/26/news-use-across-social-media-platforms-2016/.